Paro Cívico de Buenaventura
«Para vivir con dignidad y paz en el territorio»
En mayo de 2017, Buenaventura se detuvo. Durante 22 días, el puerto que mueve buena parte del comercio exterior de Colombia estuvo paralizado por su propia gente, exigiendo lo que nunca había llegado: agua potable, un hospital que funcionara, escuelas, trabajo digno.
El 6 de junio de 2017, el Gobierno Nacional y el Comité Ejecutivo del Paro Cívico firmaron un acuerdo que comprometió cerca de 1,5 billones de pesos y creó la base de un fondo de patrimonio autónomo para financiar la transformación del distrito a diez años.
Firmar un acuerdo no es cumplirlo. Ahí empieza el trabajo de ARIBÍ.
Qué se acordó
Los Acuerdos cubren varios frentes. Entre los principales compromisos:
- Agua y saneamiento: un Plan Maestro de Alcantarillado y servicio de agua las 24 horas
- Salud: refuerzo del Hospital Distrital y puesta en marcha de su unidad de cuidados intensivos
- Educación: inversión a siete años, planta docente, escuelas rurales
- Productividad: parque industrial pesquero y acuícola, muelle costero
- Infraestructura: electrificación rural, vivienda, pavimentación
El seguimiento al cumplimiento se hace a través de comisiones en las que participan el Gobierno, el Comité Ejecutivo y las organizaciones del territorio.
Qué hace ARIBÍ
Un acuerdo que la gente no conoce es un acuerdo que no se puede exigir. Nuestro trabajo parte de ahí.
Estrategia Pedagógica para la Apropiación de los Acuerdos. Desde 2022 llevamos los Acuerdos a las comunidades: qué se firmó, qué significa cada punto, cómo se exige su cumplimiento. Lo hacemos con talleres de multiplicadores, réplicas en consejos comunitarios y resguardos indígenas, y foros con estudiantes de colegios del distrito.
Formación de liderazgos. Diplomados en periodismo de paz intercultural y escuelas políticas de paz, para que las comunidades tengan voceros propios en las mesas donde se decide.
Centro de Memoria Histórica del Litoral Pacífico. El Acuerdo 8.8 compromete la creación de un centro de memoria. Hemos acompañado su construcción participativa, incluida la museografía, con organizaciones y comunidades del distrito.
Seguimiento e incidencia. Participamos en las comisiones de seguimiento y en las jornadas técnicas sobre el plan plurianual, llevando la voz de las cuencas a espacios donde normalmente solo llega la zona urbana.
Por qué importa
El Paro Cívico fue, en palabras de la gente que lo vivió, el momento en que el pueblo cambió la historia en 22 días. Su consigna —«el pueblo no se rinde, ¡carajo!»— sigue siendo la medida de lo que falta.
Casi una década después, el cumplimiento es parcial y desigual. Por eso el trabajo de apropiación y seguimiento no es un proyecto que termina: es la condición para que lo firmado se vuelva agua en las casas, aulas en las veredas y trabajo en el puerto.
Archivo
Talleres, réplicas, foros y jornadas de seguimiento, documentados desde 2022.
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